yoga en mí, yoga en ti

La palabra ‘’yoga’’ viene de la raíz sánscrita ‘’yuj’’, que significa unión. La unión del SÍ-MISMO individual con el universal.

Hola personas bonitas!

Hoy quiero hablar de algo diferente.

Quiero explicaros un porqué. Espero que lo entendáis, y si os sentís identificados podéis escribirme y compartir experiencias.

Ayer fui a una visita con mi matrona. Ella no lo sabía, porque a ella solo la había visto una vez en mi vida, el día que practiqué yoga por primera vez.

Estaba embarazada, y todo era nuevo para mí. Es curioso porque actualmente este será el tercer año haciendo una tesis doctoral sobre entrenamiento y embarazo.

Volviendo a esa experiencia, fui a clase de yoga prenatal, y no tenía esterilla porque nunca había hecho. Vi a las otras chicas con esterillas super cukis, con su fundita para poner la esterilla, y pensé: ‘’- Foix qué haces aquí, vas a hacer el rídiculo, tu esterilla no mola nada’’.

Yo no lo sabía, pero ya estaba mi ego jugándome malas pasadas, y diciéndome que no encajaba antes de ir, imaginaros.

Fui a clase, y solo os puedo contar que fue INCREÍBLE, así, en mayúsculas.

Salí con una paz en mi imposible de contar, sabéis por qué? Porque me encontré. Sisi, con 29 años me encontré a mi, pues resulta que hacia años que navegaba por el mundo como un zombie sin darme cuenta.

Aparentemente era feliz, pero lo que llevaba dentro no lo sabía ni yo. Ese día fue el principio de un camino que hasta día de hoy no he podido intentar contarlo.

Fui mamá, seguí practicando el que todo el mundo conoce como yoga, pero la realidad es que el yoga está en todo. Todo está unido, somos materia prima, las personas somos materia, lo que ahora mismo llevas puesto también, tanto si es de Gucchi, Tommy, o Kalenji, da igual, todo está unido.

Más tarde me formé en instructora de yoga, y seguí indagando. En seguida sentí la necesidad de compartir este camino, y empecé a dar clases con amigas, alumnas, alumnos.

A día de hoy, ha habido días que siento que no puedo dar, cuando siento esto, me abrazo, me lleno, y me respeto, porque necesito de mucha energía para dar. Ahora siempre la encuentro. Las clases de yoga están llenas de energía, y allí me siento muy yo porque todo lo que comparto es maestría, energía y vivencias.

Recibo mucho de vuestra parte, siento vuestra entrega y eso es apasionante. Una de las cosas que más me mueve es ver como personas que al principio son escépticas con la ‘’espiritualidad’’ después son los que más se entregan, sienten, agradecen, y agradecemos juntos.

La espiritualidad no es magia sin sentido. La espiritualidad, el cerebro, las emociones, el cuerpo, la vida, todo está unido.

Muchas veces estamos fuera de nosotros, perdemos nuestro centro. A mi me pasa, cuando me encuentro en situaciones incómodas para mí, o personas que me incomodan, noto que el cortisol me inunda, mis psoas ilíaco está ready para salir corriendo, y el oxígeno llega mucho más rápido a mis músculos para protegerme de ‘’algo’’ que creo que es peligroso para mí.

Después de estos años de trabajar en mí, sentir mi cuerpo, identificar mis emociones, el por qué de situaciones que he vivido, de personas que han pasado por mi vida sin entender por qué no ponía límites, lo encontré.

Nuestro ADN está lleno de cromosomas que vienen de lejos seguramente, ancestros, situaciones vividas, inconscientes. Os habéis parado a pensar alguna vez que las cosas no son como las vemos nosotros, sino como CREEMOS nosotros que son?

Mi objetivo como persona mensajera en este mundo, es hacer llegar toda esta información, todas estas vivencias, aunque esto solo lo puede vivir uno mismo, una misma. Nadie puede salvar a nadie, pero si podemos empaparnos, inspirarnos, nutrirnos de otros seres maravillosos que nos llenen de dopamina.

El yoga está presente en mis entrenamientos, en vuestros. ¿Lo sentís? Qué importante controlar tu corazón, tus músculos, tu presente carrera cuando estás a la línea de salida, con tus compañeros, rivales a tu lado.

Yo la mayoría de veces, cuando salía a la carrera ya salía con ataque al corazón, por encima, escuchaba los comentarios de todo el mundo, ‘’tienes que ganar a esta’’, ‘’uy, hoy te han ganado eh’’, ‘’tu eres mejor, o pero que esta’’, o en el trabajo, que cuando tratas con personas tenemos que vibrar alto y aplicar ‘’Los 4 acuerdos’’, que escribió Miguel Ruiz, ellos dicen: 1 SE IMPECABLE CON TUS PALABRAS, 2 NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE, 3 NO HAGAS SUPOSICIONES, 4 HAZ SIEMPRE LO MÁXIMO QUE PUEDAS.

Mi ser era un ego con patas, que no hacia las cosas por mí, sino por los demás.

Así vives una vida vacía, y con mucho miedo, sentía que tenía que gustar a todo el mundo, y entonces vibras bajito, y entras en un hueco, entré en el vació, una vez detrás la otra.

Practico yoga cada día, cuando estoy con mi hijo, mi mayor responsabilidad, educar a personas conscientes, entendiendo que hemos venido aquí a estar al máximo de bien, y a hacerlo también.

El cambio colectivo empieza con el cambio individual.

Gracias por leerme si has llegado hasta aquí! Seguiremos vibrando!